viernes, 26 de junio de 2009

Ensayo Obligatorio De La Democracia

Una democracia es un sistema político en el que los individuos libres de la sociedad delegan su poder político a un hombre calificado de acuerdo a su criterio para gobernar, lo eligen por medio de su soberanía y este rinde cuentas.
Es la democracia en concepto
Sin embargo del dicho al hecho hay un largo trecho, la sabiduría popular no nos miente, la política en México y en todos los países en vías de desarrollo no es más que una oligarquía que se ajusta a un sistema tiránico enmascarado con una gran sonrisa que pretende mostrarle orden y paz al pueblo. De todos modos, nunca harán indagaciones profundas, y el gobierno tendrá las manos libres para actuar. Esa es nuestra realidad.
En México actualmente existen 103 millones de habitantes, de los cuales, 70 millones son mayores de edad, están calificados para votar, porque según la ley, son ciudadanos, se registran en el instituto federal electoral y en la fecha determinada, se presentan a votar, a decir a quien desean como gobernante, como emisario de sus necesidades, se cuentan los votos, y se elige al que tuvo más, pues es el que la mayoría de la gente quiere en el poder. Esto como sobra mencionar, no suele respetarse sobre todo cuando el candidato ganador representa lo contrario a lo que unos pequeños grupos de poder incluso en algunos casos ajenos a México mismo, determinan quien puede estar y quien no, por encima de la soberanía sobre la cual se ha dicho que el país está fundado.
A la situación le quedan los adjetivos de insulsa, retrógrada, y sobre todo impura. Una sociedad poco educada, en un comienzo no puede determinar qué es lo que más le parece para su libre autogobierno, la sociedad necesita un cierto grado de desarrollo cultural, que se limita a la mayoría.
Ah, se limita, a la mayoría. Porque la mayoría quiere lo que otros pocos no. no se puede actuar con tal descaro de desacatar la constitución en la cara de aquellos que si notan las situaciones, que si buscan justicia, es incluso poco prudente y expone el riesgo de denuncia.
Ni el más discreto de los venenos está libre de síntomas, las sociedades viven un veneno, que es la corrupción de la sociedad hasta su núcleo, tejido por tejido, destrozando las partículas integrales.
El círculo de poder que tiene cautivo a México, no ha podido dejar suficientemente “atontada” a la sociedad para actuar como le place sin tener que esconderle las garras a la población. La población no se encuentra (afortunadamente) al grado de ineptitud en el cual podrían decir lo siguiente: “Ustedes van a elegir, pero, saben que, como sabemos que la mayoría quiere lo que a nos. No nos conviene, nos conseguimos a uno que si tiene lo que nos conviene. Se los vamos a poner, aunque no quieran.
En vez de eso, el sistema decide plantear las cosas como una situación muy reñida, en la que al final gana inexplicablemente, por mayoría, y cabe resaltar, mayoría eh, a nivel nacional. A nivel de los 70’000,000 mexicanos que votaron, lo eligieron a él, al que no estaba contemplado por la mayoría, al que sabían que no iban a tener como presidente. ¿Qué pasó? Llegó. Llegó y llegó por la fuerza del engaño, de la corrupción a las más puras instituciones sobre las cuales nuestra sociedad se basa, lo repito sin cansarme y podría hacerlo más de una hora, todo el día si fuera necesario, para que las masas recordaran, las masas, la población, que recordaran que son individuos con valor propio, algo que con el tiempo se han dedicado a hacerlos olvidar.
Éste sistema condena al comunismo, porque no le da oportunidad a ninguno de vivir con comodidades. Sin embargo, es más injusto aún, que las reglas se ajusten a que unos pocos ganen, pase lo que pase, a que la sociedad sea pirámide. Con cimientos abundantes, abundantes y pisoteados con cada vez menos gente conforme sube.
Y la gente en la cima de la pirámide se asegura de mantener lo más quieta y eficiente a la de abajo, engañando a todos, diciéndoles que soportan la magnífica cima de una gloriosa nación. Lo único que en realidad sostienen es la purulenta cabeza de una bestia sin equidad, opresora, destructora, y totalitaria, un feudo disfrazado de comodidad. Es un vive en éste sistema, compra, no preguntes, endéudate, aliméntame, si no rindes, te acabas y dejarás lugar para aquel que si rinda.
Con unos cuantos años de evolución humana, se ha fabricado un sistema de colmena, pisoteando por completo al ser racional que conlleva nuestra especie.
Es obvio, en la naturaleza el más fuerte sobrevive, el que no, perece. Tenemos ante nosotros una maquina gigantesca y potente, que arrasa todo a su paso, no hay muchas direcciones en que correr.
Pero no hay que esquivarla, hay que enfrentarla, tomar al toro por los cuernos. Lo que los cimientos necesitan saber, es que tienen su propio valor, y saberlo en serio, no como una moraleja mediocre que les venden, pensada por psicólogos expertos para que no se tome en cuenta, sino como el verdadero potencial de cada individuo en la sociedad. Lo que los cimientos necesitan saber, es a quien están sosteniendo, para qué y por qué, cómo llegaron ahí, y cómo podrán salir de ahí sin ser aplastados.
A la cima no le gustará, cuando los cimientos sepan de que se trata, cuando los cimientos se den cuenta que han sido utilizados como el pilar de una gran mentira, no querrán moverse, irán lento, entorpecerán el movimiento de la máquina, se desmantelará poco a poco, y recuperarán la libertad que se les enseñó a perder
Es un proceso lento. Es difícil sanar los daños que la cima ha provocado, esos azotes para que avancen más rápido y sin chistar, es complicado explicarle a tantos, es difícil dar a entender semejante voluntad.
Ser libre es muy difícil, ser libre es saber renunciar al confort de no hacer nada. Cada uno de nosotros tiene mucho que hacer para empezar, desde eso. La cima lleva mucho las de ganar, la cima se ha asegurado de acelerar sus procesos dando el mantenimiento mínimo necesario a los pequeños y numerosos engranes que tiene. La máquina va a deshacerse de toda aquella información, componentes y demás que se opongan. Pero ¿si todos aprenden a oponerse?

Una vez que todos los miembros de esa maquinaria despierten, se darán cuenta. Los hermanos Wachowski no están muy lejos de la realidad en su magnífica obra “The matrix”.
Es cierto. Hay que despertar, para ver la mentira que nos han hecho vivir tanto tiempo.
Una situación actual me llama mucho la atención, y se había comentado ya. Estamos en período electoral, y está en boga, cancelar el voto. Cancelar el voto como muestra de inconformidad, porque ninguno es satisfactorio, y porque si no se vota, ese voto es “usado” por otro. Es otra gran mentira.
Afortunadamente, la sociedad no es tan capullo como para no reaccionar ante un descaro del gobierno, por desgracia sigue siendo suficientemente torpe para ser un pequeño grupo temeroso a lo incomprendido, temeroso a abandonar su situación actual por su propia voluntad, temerosa a levantarse. Es tan atontada como para tragarse esa anti medida del sistema contra la democracia.
La democracia está de gala, porque este período auguraba una gran participación ciudadana, increíble, un gran aprendizaje del pueblo, que si no se cuida se ahogará pronto, el sistema se encarga de hacer que se ahogue, con otra treta, cancela tu voto, salte de la lista de riesgos creyendo que asi lo resuelves.
Seguimos en la naturaleza, o tu o ellos y así dices nadie. La democracia no existe sin la participación ciudadana, cancelar el voto es solo abdicar con estilo, tirar la toalla antes de recibir el primer golpe, darla por perdida.
Que mejor, el PAN tiene sus votos asegurados, quien va a votar por el pan, lo hará, y los que iban a votar por otros, no lo harán ahora, porque sus axiomas les han dicho que es una gran idea esfumarse del sistema.
Estamos frente a una de las más grandes farsas de la historia de la semi- democracia que se ve en México, y estamos viendo un capítulo que yo titulo
“El aborto del bebé libertad, cuando la madre creía tomar ácido fólico”
Aquel que cancela su voto, se lava las manos, se queda su piedra, no deja que nadie la arroje por él, pero no cae en ningún lado, y en ciertos lados, hace falta.
A quien llegue, lo exhorto a recordar que un segundo de descanso puede tirar abajo un ritmo, de cambio.

1 comentario:

  1. Recordé, por alguna razón, la dirección de tu blog.
    Un gusto leerte.
    Si es que llegas a ver esto, saludos!

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